La plasmación de imágenes ha sido siempre mi obsesión y, cuando no puedo plasmarlas físicamente, lo hago en mi cabeza, componiendo, formando y deformando, combinándolas. Mi visión de las cosas ha pasado siempre por el filtro peculiar de las emociones que esas cosas me producían y, lógicamente, el arte abstracto me sedujo por ser la forma más concreta de expresar esas emociones que se resisten a la palabra.
Nací en Grecia, en Atenas, donde estudié artes gráficas y pintura. A los 25 años vine a Barcelona, donde acabé viviendo muchos años más, seducida por la ciudad y su cultura. Y desde mayo de 2005 vivo en Beceite, en la provincia de Teruel.
Descubrí los fractales a principios del 2004 y caí presa de su fascinación. La infinidad de posibilidades creativas, la esencial abstracción de sus formas y la sorprendente poesía de sus fórmulas me atraparon, y todavía sigo dedicada a su estudio y generación.
Mi obra, que se fue dando a conocer por el boca a boca, ha tenido una buena aceptación de coleccionistas particulares y algunos de mis cuadros fractales se encuentran ya en Grecia, Italia, Francia, Inglaterra y Estados Unidos, además de en España.